Reseña del Coloquio Mesa 3

Mesa 3 Imagen del cuerpo, cuerpo de la imagen Reseña por: Esteli Beccar y Samaria Torres Velez

Mesa 3

Imagen del cuerpo, cuerpo de la imagen

Reseña por: Estelí Puente Beccar y Samaria Torres Velez

As paisagens corporais de João Cabral de Melo Neto, lectura de Sara Brandellero

Kiki2: la prostituta sentimental. Diario del ser por el hacer(se), lectura de Luciana Sastre

Los locos de amor. Fotografía y escritura en El infarto del alma de Diamela Eltit y Paz Errázuriz, lectura de María José Sabo

Que tengo una niña dormida; cuerpo, maternidad y lenguaje en Cuerpo de María Auxiliadora Álvarez, lectura de Daniela Martín Hidalgo

Estas cuatro ponencias reflexionaron sobre temas como la pobreza, la miseria, la vida, la naturaleza, la muerte, el rechazo, la aceptación, la subyugación y la supremacía en relación al arte. Temas que cobran vida gracias al lenguaje literario que les viste con significados distintos.

La ponencia de Sara Brandellero se centró en la relación entre el cuerpo y el paisaje, basado en tres poemas de Melo Neto; O cão sem plumas (1950), O rio (1954), y Morte e vida da Severina (1956). Los poemas están inspirados en el paisaje de Pernambuco, y utilizan como fuerza motora el río Capibaribe. Las plantaciones de caña, el paisaje agreste del Sertão y la costa atlántica de Pernambuco son los escenarios de este ‘Trópico del Capibaribe’.

Al nacer de un paisaje agreste y un mundo sumergido en la miseria, nos encontramos con una imagen deshumanizante de la pobreza, especialmente en O cão sem plumas, poema en el que se construye una analogía entre el perro y el mundo animal, el hombre y el paisaje a través del río. En O rio, el Capibaribe relata su propio viaje, desde el interior árido del país hacia la costa, acompañando el viaje del migrante protagonista. Este viaje es una historia del desplazamiento, el hambre, la violencia y la explotación.

Esta poesía inspirada en el paisaje nos enfrenta a la idea de que, al relacionarse el cuerpo y la subjetividad, esta última se hace física. En esta literatura el paisaje se antropomorfiza y el hombre se convierte en una parte indispensable del paisaje, ambos comprometiéndose social y políticamente. La poesía de João Cabral de Melo Neto nos muestra la literatura puede re-pensar problemáticas tan actuales.

Luciana Sastre nos trajo una novela en la que se relata el proceso y el resultado de un ‘performance’ en el cual la protagonista decide ‘convertirse’ en prostituta. Una de las tesis que Luciana propuso en su ponencia es “¿Qué sucede cuando los sujetos dejan de ser aquello que estaba previsto, incluso en su propia definición de sí?”. Como parte de un intento para responder esta pregunta, conocimos a Kiki, la protagonista, quien nos muestra que el cuerpo es definido y determinado por la palabra que lo nombra, porque Kiki se viste de prostituta con la palabra, y “el hacerse comienza efectivamente con el nombre”.

En el relato, a través del hecho mismo de la performatividad, Kiki intenta “convertir el insulto en hipótesis como recurso de curación”, haciendo de sí misma lo que no estaba previsto. Simultáneamente, y paradójicamente gracias a una contradicción prejuiciosa, se inicia nuestra propia transformación como espectadores. La respuesta a la tesis inicial de Luciana es una reflexión sobre la víctima de la violencia en forma de palabra hacia los cuerpos maltratados, violentados, que no han desaparecido, porque son lo que no estaba previsto: “El cuerpo ilegal de la víctima (del racismo, del clasismo) no tiene la palabra autorizada para desinscribirse de lo dicho por otro. Pero sí es posible que ese cuerpo que retorna, que está tirado en la calle o en un campo de refugiados o que fue devuelto por el río al que fue arrojado desde un avión, vivo o muerto, o en un entre lugar: el del ‘aparecido’, nos sea enviado para poder encarnarlo, incorporarlo”.

La libertad de tener el derecho de definirse como sujeto performativo, de adoptar un nombre dado por ‘el otro’, de poder reencarnarse a una subjetividad de lo que uno no es, de volver a nacer en la formación de lo que se crea ‘con el otro’, conocer un cuerpo efímero; son unos de los temas de los que encontramos en Kiki 2. Asimismo, nos muestra como la escritura es “ser, por el hacer, y en consecuencia – hacerse”. Esta obra, como lo son también los poemas sobre el Capibaribe, es una perpetua metamorfosis de el ‘yo’ quien va apareciendo y desapareciendo, siempre encontrándose algo o alguien.

María José Sabo nos acercó a una combinación literaria que contrasta y une el poder del relato y el de la imagen fotográfica. El infarto del alma es un registro fotográfico de las parejas de enamorados del Hospital Siquiátrico de Putaendo (Chile), realizado por Paz Errazúriz, unido a una suerte de relato en el que se combinan distintos fragmentos literarios, escrito por Diamela Eltit. Al observar estas fotografías y el texto al que acompañan y que las acompaña, María José nos invita a reflexionar sobre la relación entre arte y cuerpo y sobre el amor y el ‘cuerpo del otro’, un cuerpo desacreditado e ilegalizado. La fotografía y la escritura son, en este ejemplo, la expresión política de la representación en la que el arte transforma al cuerpo humano.

El cuerpo del loco, que lleva en sí todas las privaciones e imposibilidades, en su encierro es capaz de materializar la cualidad y la calidad del ‘otro’. Al encontrar amor en estos cuerpos, como es posible hacerlo en todos los cuerpos, descubrimos que este amor saca al sujeto de sí mismo y lo lleva hacia el otro. Al acercar nuestra mirada hacia el cuerpo, compartido como realidad biológica y sensorial por todos, podemos ver que el quiebre y la distancia entre los sujetos se hace borrosa y ambigua.

Daniela Martín presentó una revisión del poemario “Cuerpo” de María Auxiliadora Álvarez, publicado por primera vez en 1985 en Caracas, enfrentándonos a la experiencia corporal de la maternidad. En contraste con la propuesta de María José, en este caso el “otro” construye un muro de indiferencia que, a través de la lectura de Daniela, es cuestionado al dejar al descubierto el arquetipo de la madre piadosa en el contexto patriarcal y capitalista y el rol preconcebido de la mujer con respecto a su capacidad corporal de ser la reproductora de la especie y de sus formas de vivir su maternidad abnegada.

Daniela pregunta: “¿Cómo estas experiencias que se generan en lo físico del cuerpo afectan a la integridad y la identidad del sujeto?”. Este poemario nos cuestiona sobre los sistemas discursivos respecto a los géneros y las formas en las que la violencia del hecho de la maternidad afectan al cuerpo del sujeto-madre. El control burocrático del cuerpo resulta en un cuerpo sometido a la violencia estatal, por lo que el acto de dar a luz es percibido como un modo de intervención en los cuerpos femeninos que habrán de buscar la posibilidad de la “renuncia a la biología como destino”.

Este conjunto de poemas semi-autobiográficos describe las particularidades de “un dolor físico cuyo origen se encuentra en las circunstancias que rodean al parto y la maternidad… tal como el abandono y la muerte” y muestra una experiencia corporal común para la mujer, el de la maternidad, pero con un testimonio cuya forma muestra lo perturbador de esta experiencia. Álvarez distingue es sus poemas esta identidad del sujeto: “lo que está fuera del cuerpo y es limpio y ordenado y lo que está dentro, lo informal”, identidad caracterizada por la paradoja que vive el hijo, quien es expulsado, pero no deja de mantener un vínculo con su madre. Cuerpo no solamente es un símbolo del cuerpo de la madre, del hijo, o de un cuerpo real, sino que también funciona como símbolo de cualquier cuerpo político, haciendo este poemario uno que da voz a multitudes y que lucha por una ruptura del mundo patriarcal y de su lenguaje.

En todos los objetos observados vemos cómo el “cuerpo” pierde su identidad propia de “ser” y se convierte en un símbolo alusivo para otros cuerpos, políticos o léxicos, embarcándonos en una crítica a temas sociales y políticos de gran importancia, desde su creación hasta nuestra actualidad. Cada una de las ponencias nos llevó por mundos diferentes, enfocándose todos en un “cuerpo” de paisajes de miseria, de prostitutas, de locura o de una maternidad, cuerpos que tienen en común el ser “sujetos” de algo o alguien. En todas las obras pudimos ver cómo estos cuerpos pierden su identidad entre temas tan controversiales y se vuelven símbolos de algo más excepcional, logrando que aquella identidad del “yo humano” nunca se desvanezca realmente.

 

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Reseña del Coloquio Mesa 4

Formas de vivir: Entre la persona interior y el cuerpo comunitario

Reseña Coloquio Cuerpos (I) Legales

Sean Rowlands, Joe Tian y Mariana Spijkers Lasprilla

Formas de vivir:

Entre la persona interior y el cuerpo comunitario

El coloquio sobre cuerpos (I)Legales, desarrolló, durante la última mesa, la temática de formas de vida: voz y persona. Si bien cada presentación fue en sí misma un universo propio, los ponentes y cada escrito sobre el cual se reflexionó, contenían aspectos en común; un hilo conductor que engloba la coherencia de la mesa. Se trata de temáticas que comprenden al cuerpo legal e ilegal en relación a la ética contextual del individuo, del sentido de comunidad y la ambivalencia entre ambos: de la soledad de la persona y las ficciones legales e ilegales, sujetas a construcciones discursivas.

La Habana para un infante difunto describe el cuerpo como el último refugio, donde el individuo puede salvaguardar el yo frente a un poder comunitario. Originada no tanto en la idea de escapismo, la novela se basa en la historia de Cuba durante los años sesenta y setenta y prueba la libertad de no hacer algo. Según Waldo Pérez Cino, la comunicación corporal consiste en una seducción por parte de esta libertad cuando el lenguaje verbal colectivo supone una legitimidad ineludible que suprime. ¿Sentirá protegido el individuo que se refugia? No, porque la persona se reduce y convierte ausente con la forma de describir el cuerpo como paisaje. Envuelto en tiempo pasado, el cuerpo también se conforma al discurso político que resalta la Historia. La brecha entre el pasado y el no llegado constituye una tragedia y el protagonista seguirá dentro del cuerpo de los otros, una metáfora para los individuos en Cuba que ya no identificaban con la Historia oficial estatal y querían algún tipo de escape o refugio mientras esperaban un período de transición.

En comparación con la novela de Guillermo Cabrera Infante, la de Margarita Mateo Palmer propone una posible solución a la pérdida de lo individuo. El cuento empieza con una imagen apocalíptica, Gelsomina buscando la entrada del manicomio. Manicomio y cementerio, estos son zonas de indistinción en la teoría de Giorgio Agamben. Los que viven allí son muertos vivos, excluído de la vida social y del sistema jurídico de un estado. Su vida está reducida al mero cuerpo, al zoe. Pero según Nanne Timmer, es posible construir una nueva comunidad a través de la imaginación común. Las islas se ponen en contacto con otras en un archipiélago. La voz narrativa se cambia entre la primera y la tercera persona y la protagonista habla mediante otros cuerpos. El tono es más optimista que el de Cabrera Infante, aunque la solución tampoco va más allá de un retorno a la colectividad.

Apátrida, de Rafael Spregelburd, tal como lo mencionó Luz Rodríguez-Carranza en su ponencia sobre “cuerpos y resonancias” menciona que:

“Un Estado es la historia de sus ficciones.

La suma de sus imágenes.

Un plan invisible pero necesario ha querido que hoy

ustedes y yo

asistimos aquí”.

De entrada el lector o locutor es inmerso en un universo de artistas e intelectuales que discuten la función del arte en la escena nacional. La obra transcurre en la medida que la discusión entre el artista Eduardo Schiaffino y el crítico del arte Eugenio Auzon, sobre la nacionalización de la pintura argentina, se torna en un melodrama y finalmente una pelea física: el crítico hiere la mano del artista y huye, pero al darse cuenta del acto que ha cometido, vuelve por un sentimiento de culpa que lo invade. El cuerpo es el espacio material en el que la persona es desnuda: pero no es el único espacio. En este texto se elabora un análisis en tanto al poder de la palabra sobre el cuerpo de los individuos, el cuerpo colectivo y sobre cómo la voz política del arte en Apátrida tiene consecuencias semejantes a los fractales: el de una estructura que se repite para conformar un cuerpo discursivo en el lector o locutor y en el creador de significados.

En el transcurso de la obra Apátridalos personajes se transforman en lo que en un principio crean, hablan y escriben. El cuerpo del poeta comienza encarnando al artista nacional, pero, de ser sujeto que dibuja la realidad nacional argentina, pasa a ser el objeto de una obra de arte: un guerrero popular herido. Auzon, quien criticó al artista de haber realizado sus estudios en Europa, terminó el mismo yéndose del país; pero con la particularidad de ser quien no pertenece a ningún Estado y por ello hacer parte de una marginalidad que se encuentra el el limbo. Luz Rodríguez-Carranza mencionó que, la voz del soberano no es solo un actor político que vigila hegemónicamente sabiendo quien es el ofendido, sino que el soberano es el discurso creado por los personajes (del director de la obra), que controla el actuar y pensar del individuo. Son los actores quien se ponen las máscaras de las palabras que estan pronunciando, siendo una la de Eduardo el pintor o de Eugenio el crítico y cuyas palabras recaen hegemónicamente sobre el lector o locutor; sean las palabras que construyen o destruyen patria (entendiendo los discursos hegemónicos que han prevalecido en Latinoamérica:  la extranjerizacion es un ejemplo que pone en evidencia esta problemática). La libertad individual es propensa a ser manipulada por las palabras. Si las palabras son las soberanas de los personajes en la pieza, entonces la relación de poder entre los discurso internalizados está sujeta a crítica por la mirada y subjetividad del reconocimiento de los otros. Pero, ¿En qué consiste el anhelo de ser reconocido por otro si dentro de este reconocimiento y subjetivismo existe la posibilidad de ser perseguido y ser el perseguidor?

El artista, que es el poeta creador de realidad, también cumple una labor social de comunicar, puesto que “También ellos son capaces de leerme, ya me tienen leído” (referenciado por Jean Franco en “La globalización y la crisis de lo popular” al hacer referencia a El Entierro de Cortijo ). En esta medida el discurso manejado por el creador tiene un sublime componente político; siendo que allá afuera – de aquello que no hace parte de la identidad comunitaria o de la intimidad del individuo, existe. Pero es importante preguntarse si es o no, labor del arte la de expandirse en nacionalismos o si se trata de la condición humana, sobre todo en una época tan globalizada (vislumbrado en la película que mostraba la obra de teatro de Spregelburd que se componía de música sumamente antigua y posmoderna). La obra de teatro nos muestra el reconocimiento del artista como poeta creador, pero al mismo tiempo atado a diversas críticas: sea el de la extrangerizacion del arte o la censura de la misma. Apátrida pone en evidencia la dicotomía entre adentro y afuera. El crítico es excluido de toda comunidad social imaginaria, está haciendo un ejercicio de distinción individualista desde adentro de la comunidad nacional, pero también desde afuera de la comunidad para adentro. El poeta señala una realidad nacional con problemas, e intenta integrarla: fundándola en su propia ficción nacional.

Susanna Scramin habló de otra manera en su ponencia del poder de la palabra según Laure, la escritora francesa activa bajo este pseudonima durante el periodo entre las guerras mundiales en Europa y parte del grupo vanguardia College pour la sociologiefundado por George Bataille. Laure observó que los únicos momentos válidos en su vida eran “cuando la palabra es tan intensa como el sentimiento experimentado es el momento que simplemente llamo los únicos momentos válidos de la vida con los otros.”. Laure usó como ejemplo de esta observación su propia alegría al ver sus amigos después de un largo tiempo solitario y silencioso, de angustia y depresión. En la habilidad de comunicar con otros y de sentir algo “por otros con otros” ella entendió algo que no podía entender sola. En este sentimiento se restablece lo sagrado en la modernidad, el sentimiento de la amenaza de muerte sentida en comunidad lo liberaba de la banalidad de lo profano en modernidad. Scramin refería a esta comunicabilidad para resistir la violencia de venganza de los linchamientos públicos de Brasil que ella ve como síntoma de la pérdida del sentimiento compartido en los últimos 20 años, que fué sustituido por el individualismo del aquí y ahora: el sagrado “yo” capitalista. Tanto como el cuerpo protagónico y identidad nacional de Argentina está realmente afectado por las palabras y ficciones exploradas por Spregelburd, la palabra tiene un efecto real y comunitario cuando se usa en comunidad y puede proveer una respuesta a búsquedas existenciales.

Scramin usa la imagen del cuerpo propia, visto en el espejo para ilustrar la distinción entre lo individual y lo comunitario. En su lectura del poema Lo Sagrado y citando la obra de Paula Glenadel, poeta contemporánea de Brasil, Scramin habló de usar el arte y la poesía para llegar a un lenguaje amimetica que comunica lo que siente la persona mirando y reconociendo su reflexión. Este lenguaje tiene que atravesar dos mundos para describir todo lo que se encuentra en la escena: entre el mundo interior afectado por los discursos del cuerpo sagrado capitalista, modificado por cirugía o dietas; y el mundo exterior de lo visible en el espejo que se reconoce y define como “yo”. En este atravieso, situado sobre “la falla entre interioridad y exterioridad” existe y se causa la poesía de Glenadel y también llegó Laure al sentimiento sublime de lo sagrado con otros. Reaccionando contra violencia moderna Scramin intenta alcanzar este ambito de lo sagrado comunitario en reflexiones poéticas pero lo interesante es que también propone un lenguaje que profana lo sagrado. Tanto en la ponencia de Rodriguez-Carranza como la de Scramin se reconoce el poder político de la palabra artística que comunica para crear una forma de vivir con los otros. Pero Scramin sugestiona que se siga la teoria de Agamben y se profanen las ficciones sagradas del mundo moderno para restituirlos en el uso libre de las personas. De la misma manera Rodriguez Carranza apunta al poder subversivo de género comunicativo del opera cuando lo desjerarquiza Spregelburd enApátrida.

De alguna forma el uso de la palabra es un ejercicio de colonización del espacio. Irónico es que se establezca un diálogo sobre el sentimiento de comunidad imaginaria y que se termine por generar una profunda disonancia entre dos personas que encarnan ideas que prevalece o que son expulsadas. Pero incluso en la identidad del afuera, existe un adentro, puesto que el crítico toma conciencia de las consecuencias de las palabras que ha usado y de esta manera reconoce la creación del artista. Tiene una frontera, al no poder ser creador, se encuentran en constante liminalidad, no ser poeta reconocido y juzgar al que sí lo es. En todo caso, la identidad del poeta está relacionada por el reconocimiento o la negación de un exterior; cuya voz habita también al interior de la persona y donde el cuerpo es el papel que se llena de palabras y que le dan significado a la realidad; tanto como la de la isla y como la del archipiélago.

Bibliografia adicional:

Cohen, E. “A Body worth having”. Theory Culture Society 2008 25: 103.

FRANCO, JEAN (1997). ‘La globalización y la crisis de lo popular’, Nueva Sociedad, 19, 62-73,

URL: http://www.nuevasoc.org.ve/n149/ens.htm

 

Reseña del Coloquio Mesa 1

Mesa 1: El cuerpo fronterizo de la ley (Miércoles 16 de abril, Universidad Leiden)

COLOQUIO CUERPOS (I) LEGALES

(Leiden, 16 y 17 de abril 2014)

por Carolina Campos Suárez y Jacobo Taylor

La primera mesa, El cuerpo fronterizo de la ley, estuvo conformada por cuatro ponencias. Inició con lade Itandehui Jensen: La subjetividad nomádica y el cuerpo del migrante en The Three Burials of Melquiades Estrada, película norteamericana que trata el tema de la migración de mexicanos a EE.UU. Los personajes principales son: Mike, quien se mudó a un pequeño pueblo con su esposa para trabajar como oficial de fronteras. Melquiades, un inmigrante ilegal mexicano que trabaja como vaquero y Pete, un vaquero estadounidense, los dos últimos entablan una ‘amistad de vaqueros’ con valores como la lealtad, el respeto y la palabra.La cinta es vista desde la perspectiva del devenir, entendido como un movimiento hacia la margen. No es una metamorfosis física, sino el hecho de adoptar nuevas características, es una manera de escaparse de las normas sociales impuestas.

Mike mató accidentalmente a Melquiades y abandonó su cuerpo, los oficiales de migración y la policía al encontrar el cadáver, decidieron que por ser un inmigrante, no era significativo buscar a su familia, amigos o asesino, por lo que lo enterraron. Pete secuestró a Mike al enterrarse de que fue el responsable de la muerte de Melquiades y lo obligó a emprender el viaje de regresar el cadáver de Melquiades a su familia en México. Pete trata de que Mike se identifique con Melquiades y lo obliga a a desenterrar el cuerpo de Melquiades y a usar su ropa: así le otorga una nueva vestidura, la de obrero inmigrante, ya no es más el cuerpo de la ley; lo hace emprender el viaje que alguna vez realizó Melquiades a la inversa, así inicia el cambio de Mike. Con esta simbología empieza un devenir forzoso. Mike se convierte en un inmigrante ilegal, empieza una trasformación exterior (ej. Escena del desierto donde un mexicano dice que se ve muy jodido para ser gringo). La picadura de la serpiente y todos los demás elementos que pueden sucederle a un mexicano que busca cruzar la frontera (calor, pagar, rio, golpes, hambre, sed, pedir agua desierto, labores manuales etc.). Las vidas de Mike y Melquiades empiezan a evidenciar las similitudes que comparten.

Por último Pete busca que Mike pida perdón por la muerte de Melquiades, y Mike necesita la presión de un disparo para alcanzar el entendimiento. Este es el acto final para consolidar la transformación. Tras vivir como inmigrante, comprendió lo que hizo al cuerpo del inmigrante, desde su anterior estado de poder. A lo largo de la película las vivencias del viaje transforman corporal, emocional y mentalmente a Mike, haciendo que al final cuestione lo incuestionable. Ya no sabe a dónde ir, lo que parecía lógico y familiar ya no lo es. La idea de regresar ya no es normal. La identidad normativa e impuesta se desdibuja por la experiencia trasformadora hacia la margen. Se ha sacudido y liberado de eso. La experiencia del cuerpo lo ha llevado a otro lugar como persona. El viaje es una metáfora de la transformación del cuerpo, de lo que pasa en la película, de lo que se ha incorporado, y al final Mike personifica esa transformación. Al principio obligado, pero a lo largo de la película la transformación se da con el consentimiento del personaje. El cuerpo y el poder fronterizoEstrategias de autodefinición en Friendly cannibals de Guillermo Gómez Peña, cuya ponente fue Sara Luco, se centra en Mad Mex, es un artista de performance mexicano que vive en un mundo “post-apocalíptico” donde los mexicanos han tomado el poder de los Estados Unidos. El territorio se ha desfronterizado, no hay control ni límites, centro ni periferia y se ha impuesto la norma de hibridez. La vida social se traslada a internet, pero Mad Mex siempre ha usado su cuerpo para relacionarse, ya no tiene personas alrededor y su comunicación virtual es censurada por el nuevo gobierno.

La presentación trata el choque fronterizo y la autodefinición y construcción de identidad del protagonista, a partir de la socialización en el internet, y de su reflexión acerca de su corporalidad, su identidad y su manera de relacionarse. El punto de partida del análisis del texto es el cuerpo como marcador de identidad, y la necesidad del otro para la diferenciación, lo que lleva a la dicotomía de ‘nosotros y ellos’. En el texto, se ha invertido el poder y los papeles de la sociedad. Los marginados son el centro y la población blanca es la minoría perseguida. El discurso oficial es la hibridez y crea información estereotipada sobre los otros, es decir, los blancos. La inmersión de papeles para Mad Mex, significa que sus rasgos físicos y parafernalia, códigos que ha utilizado para distinguirse, ya no sirven. Los conceptos como alternativo y marginal ya no significan nada, tampoco las dicotomías. Él no quiere hacer parte de la mayoría, quiere ser diferente, periférico, esto sumado a las constantes censuras del régimen, lo lleva a una crisis. Como su apariencia alternativa ya no tiene sentido, vuelve a la experiencia sensorial, a la descripción corporal, a las sensaciones y busca la tangibilidad.

Con la vida pública trasladada por completo al internet, la única forma de autoafirmación del protagonista es escribirle a su novia, -recordando que la identidad se construye con relación al otro y que es un proceso de observación y reflexión simultánea-, pero ya que el internet no permite la proximidad física, ni una verdadera conexión, él empieza a dudar si realmente está logrando conectarse. El internet no es un espacio libre, lo escrito es leído y editado, por lo que influye en la representación del protagonista en la red, él interioriza la censura y sabe que las cosas no son directas. Él mismo está controlándose y empieza a cuestionar su cuerpo, porque sólo parece existir en el internet. La inseguridad física crece y al final la muerte parece estar en el internet y no en la muerte física. La ponente explica que el autor cuestiona el papel del cuerpo, y las estrategias de definición que están enfocadas al cuerpo, posteriormente la experiencia sensorial, y la intimidad con el otro. Parece que en tiempo de inseguridad el cuerpo es la única seguridad que se tiene y al mismo tiempo es objeto de control externo, por ejemplo, en un régimen represivo.

Friendly Cannibals hace reflexionar sobre la existencia del ser en relación con el cuerpo o el no cuerpo, ¿Dónde está la existencia?, ¿Está en el cuerpo? en cuanto al devenir puede interpretarse como un devenir invertido, de las márgenes al centro, pero una vez que se está en el centro ya no existe un devenir porque el protagonista no puede escapar del centro y aunque quiere seguir participando en las márgenes no es posible. En cambio en The Three Burials of Melquiades Estrada, hay un viaje del centro a las márgenes. La película estaba enfocada en el devenir, pero recuerda que no puede escaparse del cuerpo que se tiene. Otro elemento visible en las dos obras es la locura, ese estado al que se llega, que potencia situaciones y que está ligado al devenir.

Cuerpos que hablan con la boca cerrada. El cuerpo como lugar simbólico de la guerra visto desde la narrativa de “Los Ejércitos” de Evelio Rosero es el titulo de la ponencia de Lina Parra, quien empieza por señalar que a través de la obra, el autor busca mostrar la realidad de la violencia colombiana sin señalar grupos armados. Por lo que el anonimato generalizado en la novela, permite que sea aplicable e identificable con el conflicto colombiano en general, donde hay víctimas y victimarios más allá de motivaciones o ideologías específicas. En la ponencia se busca pensar la violencia respecto a los lugares físicos donde sucede, esto incluye el cuerpo que funciona como una extensión del territorio, teniendo en cuenta que el cuerpo es un territorio simbólico que también se conquista a través de la guerra y que día a día en él “se instala (…) la guerra”. Además, el cuerpo funciona como un medio para que los otros entiendan la guerra.

La obra “Los ejércitos” narra la incursión y toma de un pueblo llamado San José, por parte de un ejército “indeterminado”, lo que desata un enfrentamiento con el ejército nacional. La violencia entra en la cotidianidad de los habitantes del pueblo que se convierten en víctimas. La historia se desarrolla a partir de la perspectiva y vivencias del viejo profesor Ismael, que recorre el pueblo tratando de averiguar el paradero de su esposa Otilia quien desapareció durante los primeros enfrentamientos. Otra de las víctimas es Geraldina, una joven y deseada vecina del profesor quien es asesinada y violada. Su cuerpo inerte y abusado simboliza la situación del pueblo.

El cuerpo de la víctima cumple varios roles en la violencia, además de representar el caso individual representa al cuerpo colectivo en el conflicto, que se inscribe y perdura aún después del acto violento, y se convierte en un símbolo que es interpretado y recordado. De esta forma, la violencia queda inmersa en estos cuerpos aunque ya no existan, los victimarios ejercen poder sobre la comunidad mediante sus procedimientos en los cuerpos, usándolos como “instrumentos de terror” así trascienden la esfera de la muerte e integran la esfera de la tortura, surge el miedo a lo que le pasa al cuerpo de los otros y que puede llegar a sufrirse en carne propia. En conclusión, el cuerpo además de una materialidad física es un lugar simbólico que puede ser llenado de signos y ser leído. La ponencia sigue la reflexión iniciada con la exposición fotográfica sobre los niños de desparecidos en Argentina durante la dictadura. Del cuerpo en representación de otros los cuerpos.

Adriana Churampi, con su ponencia El cuerpo -indígena- del delito: El campeón de la muerte y Ushanan-Jampi en Cuentos andinos, empieza mencionando que Enrique López Albújar es considerado como el iniciador del indigenismo. Por aquella época el indio era una pieza decorativa, se decía “que carecía de esencia y personalidad” y que estaba ligado a una cultura ajena. La critica considero que los personajes de López representaban al indio “de carne y hueso”.

A partir de los relatos El campeón de la muerte y Ushanan-Jampi, se analizan los ejes que daban cuerpo a sus protagonistas. Ushanan- Jumpi entendido como “el remedio o la pena final” es lo que define el autor como la justicia indígena (“crueldad es la esencia de Ushanan – Jampi”). El campeón de la muerte, comienza con el secuestro de una muchacha devuelta a sus padres descuartizada, los padres contratan al asesino a sueldo que mata al criminal. Ambos cuentos intentan mostrar manifestaciones de justicia indígena. Ushanan – Jampi, describe la forma en la que una comunidad se organiza para solucionar los conflictos creados por criminales. Existe una lista de penas aplicables, pero tras la desobediencia a los castigos se procede a la pena máxima. El Ushanan-Jampi es un ejemplo de modelo paralelo del sistema legítimo vigente en el Perú del siglo XX. Mediante un análisis del uso de las Instituciones jurídicas y del lenguaje se busca elaborar una imagen de la justicia indígena: estructuras impersonales y anulación del sujeto, refuerzan el efecto ritualizador destinado a manifestar “la pluralidad, complejidad, y formalidad del acto jurídico”. El “Sistema penal indio” y “la imagen desmesurada de las penas” perduran en la impresión de los lectores, ya que las sanciones sobrepasan lo señalado, tal atrocidad solo puede existir en una lengua ajena: Ushanan –Jampi. El contexto del campeón de la muerte, es una comunidad, donde el mejor tirador posee un arma que llama “vara de la justicia”, es el asesino a sueldo y justiciero, y, la muerte por encargo esta institucionalizada.

En la sociedad “occidental”, el concepto de reeducación se instala junto al de castigo, y se genera una tendencia a “alejarse de concentrar la acción punitiva en el cuerpo” del delincuente, ya que el castigo quiere alejarse del nivel de crueldad del criminal. Pero Ushanan –Jampi parece ser una prueba de la existencia de ese modelo punitivo que quiere mantenerse. Con el tiempo se ha dejado de lado el cuerpo como espacio de crueles castigos a delitos, “la pena no se aplica a un cuerpo real sino a un sujeto jurídico poseedor de un derecho civil de existir y “la pena equivale al de un bien o derecho”. Ushanan –Jampi es un proceso de eliminación cruel y largo del cuerpo que comete delitos. En el campeón de la muerte, el martirio del criminal debe ser igual o superior al sufrido por su víctima, y es función del legitimo asesino a sueldo que actúa como veedor de justicia. Finalmente el indígena deja de ser un objeto decorativo y se expone como un sujeto, pero un sujeto salvaje y degradado. La existencia de un sistema normativo también define la inclusión y exclusión de ciertos grupos, como consecuencia, los excluidos deben someterse a la transformación de sus “creencias y costumbres para civilizarse” resumida en aniquilación o asimilación. En la construcción del relato hay manifestaciones descritas por el autor como culturales, posiblemente malentendidas, la descripción de algunas prácticas simbólicas se hacen cuerpo, y es irónico que el autor sea considerado el precursor del indigenismo. Sin embargo se explica la perspectiva del autor teniendo en cuenta su campo disciplinar, donde el cuerpo jurídico es único y no puede coexistir con otros, su función es regir y determinar el orden y la estructura, en cuanto al derecho indígena es algo novedoso y lamentablemente se dio bajo influencias de movimientos internacionales.

En relación con el carácter inapropiable de lo sagrado. El pensamiento de lo sagrado en las comunidades indígenas y no indígenas, “tiene una característica de ambivalencia que no permite que lo sagrado sea apropiado por el sistema, porque la violencia cruda no es apropiable”. Lo sagrado esta separado del ámbito del derecho, y es problemático cuando el derecho quiere apropiarse de lo sagrado. Lo sagrado es el ritual, del sacrificio se instaura lo sagrado, lo actual es la reubicación de los rituales y su relación con la sociedad moderna y contemporánea.

Las dos primeras ponencias apuntaron hacia las normas sociales, la codificación del cuerpo social: céntrico, periférico, y al cambio e inversión de esa codificación. Las dos últimas ponencias se enfocan más en la comunidad, la codificación del cuerpo individual para representar el cuerpo colectivo, en convertir la masa en cuerpos anónimos hasta tal punto que se aniquila al otro. En todos los casos, la simbología del cuerpo periférico como símbolo de la periferia desaparece al incluirse en el centro. Funciona como una estrategia política en tanto si se quiere desaparecer a alguien hay que incluirla, así desaparece su lenguaje y sus símbolos de alteridad.

[1] La reseña fue elaborada a partir del discurso de los ponentes y los comentarios de los asistentes entendidos como un colectivo. Por eso, no se hacen identificaciones personales aunque las citas textuales son señaladas con comillas tampoco se identifica a la persona que hace el comentario (en la mayoría de los casos porque se desconocía su nombre).

Reseña del Coloquio Mesa 2

Reportaje Mesa 2. Al sur del bio-poder: Memorias del cuerpo, 16 de abril de 2014, Universidad de Leiden.

por Natalia Aguilar y Costanza Barucci

Bodil Kok, Phd de la Universität Heidelbergel y primera oradora de “Al sur del bio-poder: Memorias del cuerpo”, se refirió en su análisis comparativo de la poesía de Martín Gambarotta y Néstor Perlongher al lenguaje como lugar “donde el oprimido se construye”. La exploración de la identidad de los “oprimidos” y las herramientas discursivas mediante las que se “construyen” dichos sujetos son, además del contexto político geográfico, el punto de partida (o llegada) de los cuatro oradores de la tarde. Esta declaración deja entrever relaciones que se confirman con las ponencias; por un lado, el cuerpo del “sujeto oprimido” se transforma en espacio de disputas políticas por el Otro, el lenguaje y la voz del o sobre el “oprimido” hace visible y problematiza sus condiciones de existencia y mecanismos de construcción de identidad.

Así pues, en el poema 10 de Gambarotta el Cadáver (nótese la C mayúscula) no es sólo materia, cuerpo sin vida o los despojos del “ser” sino el alter ego de la voz poética; el interlocutor que permite la concreción del mensaje, un Otro que deja a la voz poética hablar de sí mismo y de los Otros sin voz. En el intercambio con Cadáver se revela la imposibilidad de ser libre en el mundo y en intertexto con los versos de Néstor Perlongher, la fatídica herencia de la repetida violencia tiránica de las dictaduras del cono-sur. Kok afirma que Cadáver es un personaje sin punto fijo, una identidad descentralizada, personaje que no es (por su condición de cadáver-muerto) pero que es en sí todos los Otros, todos los silenciados, víctimas, desaparecidos. Es la historia escondida de los cadáveres, es la Historia Nacional de la Argentina, es el Gaucho substituido por el obrero y el regreso del marginado como “mono rehabilitado”. No es porque fluctúa entre la legalidad y la ilegalidad, de ahí la importancia del verso fragmentado y la ausencia en todos los tiempos verbales; no es porque nunca ha sido, ni será bajo el discurso político dominante.

La ponencia de Bodil Kok evidencia, a la luz de la poesía citada, la violenta batalla entre discursos que marcan la legalidad o ilegalidad del cuerpo biológico y por extensión, del ser humano entero. Queda preguntarse si en la caracterización del Cadáver como individuo múltiple el sujeto i (legal) logra alcanzar libertad. Pero parece ser, como le pasa a los “invertidos”de José González Castillo, que su existencia sólo puede ser pensada a través de los códigos lingüísticos compartidos por la sociedad que habitan. Ángeles Mateo del Pino titula su ponencia sobre la obra teatral Los invertidos, “Cuerpos 3D: Degenerados, deformes, desgraciados” y concluye que la pieza evidencia “prejuicios sociales” de una Argentina marcada históricamente por la represión sexual, lo que además se evidencia en la polémica recepción y censura que sufrió al ser declarada de inmoral. No obstante, en la excesiva adjetivación de los parlamentos, la mediación entre el discurso científico y el popular así como en la marcada distinción entre conducta y conocimiento entre géneros es evidente que la obra, desborda lo degenerado, deforme y desgraciado.

Un “invertido” es, en la jerga popular, lo que la investigación médico científica ha diagnosticado como “hermafrodita”. Pero un “invertido”, como enfáticamente cuenta la criada Petrona en la obra, es también un “manflora”, “mariquita” o más claro, “maricón”. Así mismo, el reporte médico además de dar nombre a los sujetos define su comportamiento, describe sus hábitos, explica sus impulsos, condena su herencia y los declara al margen de lo “natural”. El diagnóstico médico leído en voz alta al abrirse el telón muestra, entre la ironía de su parafernalia y la ferocidad de sus afirmaciones, cómo el lenguaje científico se impone como autoridad al alegar conocer las verdades de la naturaleza biológica. La sociedad, personificado en la figura de la esposa del doctor Flores, obedece sin hesitar los preceptos de una “naturaleza” que ha sido fabricada por el hombre, manipulable cuando sea requerido.

La ponencia clara y pertinentemente contextualizó la tendencia al suicidio de los homosexuales, que en Los invertidos se explica como “su última, su buena evolución”, en el marco de lo que en el Siglo XIX latinoamericano se conoció como “el mal de siglo”; “enfermedad” que padecieron grandes poetas como Julián del Casal o José Asunción Silva víctimas de una sensibilidad reprimida y condenada por la sociedad fundacional. Es evidente que Los invertidos además de exponer los prejuicios sociales y mostrar los tabúes alrededor de la sexualidad y el cuerpo sexual, problematiza la necesidad humana de clasificar el cuerpo propio y el cuerpo del Otro. La existencia de cuerpos que transgreden la separación dual genérica entre “hombre” y “mujer”, en este caso el “invertido”, reta el discurso científico de lo “natural” y sin duda, incita a cuestionarse ¿qué es natural en el cuerpo humano? ¿porqué ligar la características biológicas al comportamiento de género? ¿quién establece las reglas para la conducta sexual del hombre? ¿la ciencia? ¿la cultura? ¿la cultura a través de la ciencia? Todos estos interrogantes quedaron pendientes en la presentación de Ángeles Mateo del Pino, el tiempo para preguntas y comentarios se agotó rápidamente, pero su trabajo de investigación es relevante como punto de encuentro entre la literatura latinoamericana y las críticas literarias y artísticas del Siglo XX; los estudios de género y el cuerpo performativo de Judith Butler.

En la segunda parte del coloquio, las ponencias fueron presentadas por el profesor de la Universidad de Leiden, Gabriel Inzaurralde con la exposición del texto de Roberto Bolaño: El Ojo Silva, y por el profesor Benjamín Loy, de la Universidad de Koln, con el tema Del cuerpo del patriarca a las representaciones del biopoder: narativas (post) dictatoriales de García Márquez a Martín Kohan. En la primera ponencia se analizó el cuerpo y el alma del exiliado en la obra de Bolaño, mientas que la segunda ponencia hizo un análisis sobre la evolución histórica de los sistemas de control de los cuerpos bajo los regímenes políticos; desde los años veinte hasta la contemporaneidad, en el continente latinoamericano.

El texto de Bolaño es un cuento “triste” y “melancólico” donde el Ojo Silva representa el prototipo del exiliado: un cuerpo errante dotado de una particular relación con el tiempo y con la memoria de su experiencia individual del exilio. El ánimo del Ojo Silva, como el ánimo de Bolaño y en definitiva como el ánimo de muchos exiliados, es melancólico: “Bolaño, en sus obras, explota la posibilidad de la melancolía con el exilio”. El exiliado, según Inzaurralde, tiene la oportunidad de entender y vivir el tiempo a través de la melancolía al establecer una relación cercana con el tiempo y en particular, con el pasado. Sin embargo, la melancolía es simultáneamente el elemento que caracteriza la condición de exiliado y la herramienta política que Bolaño utiliza, a lo largo del texto, para criticar la actualidad y el capitalismo de la post modernidad. Inzaurralde cita al filósofo Walter Benjamin para explicarlo; Benjamin define a la melancolía como aproximación y actitud objetiva hacia el mundo, sobretodo bajo las dinámicas capitalistas “porque la verdad es en realidad melancólica”. Así pues, para Bolaño el exilio no significa solo ser exiliado del propio país, sino que además significa ser exiliado de la memoria, de “una experiencia individual subjetiva dentro de la colectividad”. Bolaño, como el Ojo Silva, “fue exiliado de la experiencia que lo hizo salir”.

El profesor Inzaurralde comenta cómo la obra de Bolaño se conecta a la política actual de Chile a través de la experiencia del movimiento estudiantil nacido en el país en 2011. Los estudiantes en sus luchas políticas controvierten y analizan el modelo capitalista puesto en marcha durante la dictadura de Pinochet: de esta manera están hablando de Bolaño y de su crítica a la actualidad. Luego, se conectan con la melancolía del escritor en cuanto quieren relacionarse diferente con el presente, para volver a cuestionarse sobre el pasado, sobre todo con el pasado político de Salvador Allende.

Resumiendo, la obra literaria de Roberto Bolaño presenta al cuerpo como a un elemento compuesto por nación, tiempo y memoria; el cuerpo del Ojo Silva es un cuerpo errante sin raíces geográficas y sin embargo, constituido por sus propias experiencias subjetivas de exiliado.

A través de las teorías de Foucault, Agamben y Weber, el profesor Loy, en su ponencia, quiere confrontar la obra de Gabriel García Márquez, El otoño del patriarca con las dos obras de Martín Kohan de la post dictadura argentina: Dos veces junio y Ciencias morales. Con este tema se quiere mostrar cuál es la historia del cuerpo, de sus dominaciones, apropiaciones e intentos de control en distintas épocas históricas de latino américa: desde la conquista española hasta hoy. La reflexión surge de la necesidad de observar de qué manera la literatura ha reflexionado sobre estas políticas corporales y sus evoluciones recientes en el continente.

El otoño del patriarca muestra una imagen del dictador caudillo de los años veinte y de su relación con el cuerpo y el poder. Por lo contrario, las dos obras de Kohan muestran la disciplina y el sometimiento del cuerpo del Otro en las dictaduras militares de los años setenta. En la obra de Márquez se describe a las dictaduras de los años veinte como regímenes “mitológicos” basados en la figura carismática e irracional del dictador. El caudillo, en esta época, representa la figura del “Dios malo” que con sus rituales y ceremonias legitima su poder en la sociedad. Para la estabilidad del régimen, el dictador necesita por un lado de un contacto directo con sus súbditos y por el Otro, visibilizar su persona (cuerpo, imagen) en todos los ámbitos de la vida social y comunal. En la novela de El otoño del patriarca, la presencia corporal de caudillo se concretiza en varios elementos materiales como en la moneda, en los monumentos y en cuadros, entre Otros. Además, el caudillo no solo tiene el poder sobre su cuerpo sino sobre el cuerpo de lo demás: “el poder que el soberano tiene de hacer morir o hacer vivir”. Sin embargo, dentro de este sistema las prácticas corporales, el castigo público y la simbología que identifican distintos relatos, sirven para mantener inalterado el poder del caudillo enmarcando el cuerpo del Otro con dichas puniciones: tanto físicas como simbólicas.

Al final de la obra, el lector observa que el precedente sistema de represión del enemigo, basado en los castigos corporales públicos, se convierte en un nuevo sistema masificado de matar, donde nuevas prácticas racionales y ordenadas ejercen mayor control y poder sobre el cuerpo del Otro .Con esta última referencia, Loy colega el contenido de la obra de Márquez con los textos de Kohan presentando lo siguiente:

En los textos Dos veces junio y Ciencias morales se cuenta de las prácticas de la dictadura: la reorganización de los cuerpos, de su irracionalidad y perversidad humana ejercida en las torturas de los cuerpos subversivos. Además, las obras relacionan el horror y el crimen sistemático con la ausencia de “humanidad”, “conciencia” y la reflexión a propósito de la responsabilidad individual de las personas (funcionarios del régimen). Los cuerpos de los desaparecidos que siempre son torturado de manera clandestina, en la imagen de Kohan, se trasforman en el estado de excepción permanente de la dictadura. Estos mismos cuerpos desaparecidos, según el análisis de Agamben, “son considerados como mera vidas desnudas que se pueden matar pero no ejemplificar” o como se explica en la novela “hay que pensar que el prisionero ya es un muerto”. Además, el desaparecido representa el excluido de su ciudad, el sumiso y el maltratado por los torturadores y por las personas que sin protestar participan en la perpetuación de las barbaridades del poder constituido. El cuerpo resulta transformarse en mero objeto. En estos textos el bio-poder se manifiesta no tanto en su capacidad de matar sino en su capacidad de invadir completamente al cuerpo y a la vida de las personas. En Kohan, la manipulación de los cuerpos y la gestión calculadora de la vida sustituyen las prácticas de torturas públicas ejercitada por el caudillo de Márquez.

La dictadura no solo extermina a la vida “sin valor” o a los cuerpos “subversivos” sino que con su sistema somete a las nuevas vidas a control permanente y omnicomprensivo. Las obras nos muestran el cambio de régimen político verificado en Latino América, durante los años setenta, y consecuentemente su distinta manera de administración de los cuerpos y la gestión calculada de la vida: la racionalidad y la eficiencia justifican el horror de los “cuerpos deshumanos”.

Resumiendo, la obra de Márquez cuenta del sistema de dominio del cuerpo puesto en práctica por el dictador carismático de los años veinte, mientras que en la de Kohan, las técnicas de la nueva burocracia toman el papel de los victimarios en los regímenes políticos dictatoriales de la época moderna. En último análisis, todos los cuerpos individuales hacen partes de una burocracia del dolor sin ninguna alternativa u oposición frente a un tipo de sistema así constituido. Cuerpos clasificados, cuerpos ausentes, cuerpos exiliados, cuerpos ausentes, cuerpos desmembrados todos, a la luz de las ponencias de este coloquio, cuestionan el lugar social y político de los seres humanos. Nos impiden pensar, reconstruir y reconstruir la identidad fuera de los márgenes de la i (legalidad).

 

Programa provisional

UNIVERSITEIT LEIDEN

Sala: Gravensteen 011, Pieterskerkhof 6 te Leiden

16-17 de abril 2014, 09.00-18.00 

 

 

Martes, 15 de abril

18.00: Apertura del coloquio 

Acción y exhibición de los artistas argentinos Fernando Cortiglia y Luciana Cesari. Copa de bienvenida en Open Makers aan de Markt (Aalmarkt 17, 2311 EC Leiden)

 

Miércoles, 16 de abril 

 

9.45-9.55 Palabras de bienvenida

 Prof. dr. Kitty Zijlmans (Directora de Leiden University Centre for the Arts in Society LUCAS y catedrática de arte contemporáneo)

9.55-10.10 Apertura. Nanne Timmer

10.10-12.30: Mesa 1. El cuerpo fronterizo de la ley

1. Itandehui Jansen (Universiteit Leiden). La subjetividad nomádica y el cuerpo del migrante en The Three Burials of Melquiades Estrada.

2. Sara Luco (Universiteit Leiden). El cuerpo y el poder fronterizo. Estrategias de autodefinición en Friendly Cannibals de Guillermo Gómez Peña.

11.00-11.15: pausa

3. Lizabel Mónica (Princeton University). El cuerpo machacado: una lectura contemporánea de la novela La carne de René de Virgilio Piñera.

4. Adriana Churampi (Universiteit Leiden). Corpus delicti. El cuerpo – indígena- del delito.

 

15.00-17.30: Mesa 2. Al sur del biopoder: memorias del cuerpo

5. Bodil Kok (Universität Heidelberg). Cuerpos sin voz, voces sin cuerpo en la poesía reciente del Cono Sur.

6. Ángeles Mateo del Pino (Universidad de Las Palmas de G.C.). Cuerpos 3D (Degenerados, deformes, desgraciados) en el teatro argentino.

16.00-16.15: pausa

7. Gabriel Inzaurralde (Universiteit Leiden). El destino de la rosa de cobre. La ilegalidad en la literatura rioplatense.

8. Benjamin Loy (Universität Köln). Del cuerpo del patriarca a las representaciones del biopoder: narrativas (post)dictatoriales de García Márquez a Martín Kohan.

 

Jueves, 17 de abril

10.00-12.30: Mesa 3. Imagen del cuerpo, cuerpo de la imagen

9. Sara Brandellero (Universiteit Leiden). As paisagens corporais de João Cabral de Melo Neto.

10. Luciana Sastre (Universidad de Córdoba). Kiki 2: la prostituta sentimental. Diario del ser por el hacer(se).

11.00-11.15: pausa

11. María José Sabo (Universidad de Córdoba). Los locos de amor. Fotografía y escritura en El infarto del alma de Diamela Eltit y Paz Errázuriz.

12. Daniela Martín Hidalgo (Universiteit Leiden). “Que tengo una niña dormida”; cuerpo, maternidad y lenguaje en Cuerpo de María Auxiliadora Álvarez.

 

15.00-17.30: Mesa 4. Formas de vida: voz y persona

13. Luz Rodríguez-Carranza (Universiteit Leiden). Cuerpos y resonancias. La voz de las sirenas.

14. Susana Scramim (Universidade Federal de Santa Catarina). Sobre formas de vida e de morte; uma comparação entre poemas de Laure e de Paula Glenadel.

16.00-16.15: pausa

15. Waldo Pérez Cino (Universiteit Antwerpen). Sujeto y cuerpo mesiánico en textos de Guillermo Cabrera Infante.

16. Nanne Timmer (Universiteit Leiden). Cuerpo desintegrado y forma de vida en la narrativa de  Margarita Mateo.

17.20-17.30: Cierre

 

Durante la misma semana y con motivo de este coloquio, téndra lugar en Open Makers aan de Markt (Aalmarkt 17, 2311 EC Leiden) una exposición de los artistas argentinos Fernando Cortiglia y Luciana Cesari

Descripción

CUERPOS (I)LEGALES EN EL ARTE Y LA LITERATURA LATINOAMERICANOS

A través del siglo XX, la literatura, el arte y el cine fueron creando nuevos lenguajes para hablar sobre, y desde, el cuerpo y la experiencia corporal. Cuando se habla de la subjetividad, y del sujeto, todo empieza por reconocer una entidad corporal diferenciada de otros. La constitución de esa diferencia y de la subjetividad, además de los marcadores que codifican al cuerpo tienen nuestro interés. Con el habeas corpus vemos que el cuerpo es además fundamental para las fronteras y las inscripciones de la ley. El cuerpo es al mismo tiempo un lugar desde el que se construyen identidades y posiciones de sujeto, y al mismo tiempo es un objeto de dominación y control. Preguntas sobre lo humano vs lo animal, y sobre las formas de vida (o muerte), son temas que tocan de cerca este coloquio. Veremos textos, performances y películas latinoamericanos que permiten reflexionar sobre el cuerpo en diálogo con la ley. ¿En qué manera el cuerpo y la máscara intervienen en el derecho de la persona?

LICHAAM EN LEGALITEIT IN LATIJNS-AMERIKAANSE KUNST EN LITERATUUR

In dit colloquium zullen we teksten, performances en films uit Latijns-Amerika analyseren in relatie met het thema lichaam en legaliteit. In de twintigste eeuw zijn er nieuwe artistieke vormen gevonden in kunst en literatuur om over, en vanuit het lichaam en de lichamelijke ervaring te spreken. Als je over het subject spreekt, begint alles bij het erkennen van een gedifferentieerde lichamelijke entiteit, die tegelijkertijd heel verweven is met een collectief lichaam. De constructie van subjectiviteit en de markers die het lichaam coderen, hebben onze interesse. Ook via het lichaam als juridisch principe (habeas corpus) zullen we ons afvragen óf en hoe deze lichamen dan ook erkend worden als personen en hoe zij participeren in de biopolitiek. We exploreren de grenzen van de wet die het lichaam (of leven) binnen- of buitensluiten. Het lichaam is een plaats waar vanuit identiteiten gecreëerd worden, maar tevens een object dat gecontroleerd en gedomineerd wordt. Vragen over het menselijke versus het dierlijke, over vormen van leven (of van dood), zijn thema´s die we van dichtbij zullen bekijken. Kunst en literatuur uit Latijns-Amerika is ons studieobject en tijdens deze dagen denken we na over het lichaam in dialoog met de wet. (Voertaal: Spaans)